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Una chorradita que me apetecia colgar :)


Hice esta composición con motivo del post de "Spike y Buffy" en el subforo Shipper de "William the bloody"

La llamada (Spuffy, TP)


Autor: Sweety87
Pairing: Spuffy
Rating: TP

DISCLAIMER :"Los personajes no son míos pertenecen a Joss Whedon, Mutant Enemy, la W.B, UPN y FOX, o quien sea que tenga ahora sus derechos, y sólo los uso para contar esta historia. La cual si me pertenece, y por la que no persigo ningún fin comercial."



La llamada:



Ya no eres una niña, Buffy. Todo ha cambiado. Él te ha cambiado. Puedes sentir como cada objeto que se cruza con tu mirar te recuerda a él. Cada cosa que miras, cada cosa que tocas. Llevas la cuenta de los días que hace que no le ves, y tienes miedo del sueño. Las pesadillas se repiten cada noche, impidiéndote descansar. Puedes observar como el reflejo que te devuelve el espejo es cada vez más apático. Y sabes que ni siquiera el maquillaje podría solucionarlo. Hace tiempo dejo de importarte que Giles, Xander o Willow te interrogasen intentando ayudarte, hace tiempo que no puedes ni siquiera salir a cazar. Ya no eres una niña, no, pero tampoco eres la sombra de lo que llegaste a ser. Y sabes el motivo. Te falta la llama, te falta su llama, y lo único que haces día tras día, es pensar en él, en lo que pudo haber sido y en lo que nunca será.

Has llegado a un callejón en el que no tienes salida. Y es oscuro, y sin entenderlo muy bien te da miedo. Jamás has sentido antes algo así, ni siquiera con Ángel. Le mataste, pero el sentimiento de perdida fue diferente, y por eso ahora sabes que para esto que sientes ahora no habrá cura. Ni siquiera tu antiguo amor puede ayudarte, ni siquiera media hora escuchando sus pocas palabras de consuelo ayudan a llenar ese vacío que invade tu pecho y te hace sentir ganas de desaparecer.

Has crecido y las cosas no son como habías imaginado. Te has enamorado, y no del que habrías querido, sino del que siempre renegaste. Pero tu corazón se ha aprendido bien la lección, ya no puede olvidarla, ya no puede olvidarle, y por ello, sabes que jamás podrás salir de ese oscuro callejón, porque tu querido enemigo, aquel que siempre pensaste que tan solo llenaba tu parte más oscura, era el único capaz de entregarte la luz.

Cada día se presenta como una nueva tortura. Te consumes y no puedes ni quieres hacer nada para evitarlo. Es tu castigo y así lo acatas. Sin oponer resistencia. Más cruces que marcan el paso de los días en ese viejo calendario que adorna tu pared. ¿Cuántos podrás aguantar? No lo sabes, ni siquiera lo quieres pensar, solo quieres que ese vacío termine y deje de quemar.

Escuchas el sonido de la puerta, alguien llama, no tienes humor para aguantar a otra “nueva” cazadora buscando consejos. Te giras dentro de tu cama y te tapas los oídos con la almohada. Hasta que dejas de oír la llamada.

Y cada día es un nuevo laberinto, lleno de dificultades. Has perdido peso y sabes que pronto enfermaras de seguir así. Pero no quieres cambiar, no tienes ni la fuerza ni el valor, y mientras tu masa corporal disminuye tu sentimiento de culpa aumenta, debilitándote aun más. Y haciéndote entrar en un bucle que no tiene cartel de salida.



……………………………..................................


Sentada en el alfeizar de la ventana, puedes observar desde ese tercer piso como la gente camina deprisa. La lluvia cae con lentitud, marcando la ventana, con esas delicadas lagrimas que te hacen sentir que el mismísimo cielo comprende como te sientes. Y mientras te pierdes en tus recuerdos tarareas sin saber porque esa nana horrible que a Spike le cantaba su madre.

La puerta vuelve a sonar y maldices por lo bajo. En tus pensamientos casi podías oler el aroma de su cabello. No sabes que ha cambiado, pero te sientes realmente furiosa. Caminas hacia la puerta y sin pararte a abrirla chillas:

- ¡¡No hay nadie!!

Pobre Buffy, tan solo te sientes comprendida en la soledad de tu cuarto. No quieres nada más. Has tomado una decisión. Vivir perdida en los recuerdos, intentando inventar un final feliz, que te lleve a sus brazos y te permita volar por encima de toda la depresión que bordeas.

- Volveré luego entonces, pet

Tus ojos se abren de par en par. Tu corazón palpita hasta tal extremo que parece que se te saldrá del pecho. No puede ser. Respiras hondo. No es real. Tus pensamientos se hacen fuertes y es todo una terrible confusión. No puede ser. Esa no es su voz, pero si, sabes que lo es, pero no puede ser. Apoyas tu mano en el pomo de la puerta y cierras con fuerza tus ojos. Te intentas convencer, piensas que te estas volviendo loca, y finalmente abres la puerta.

No hay nadie. El umbral esta vacío. Y tus ilusiones caen de golpe al suelo. Todo ha terminado.

O no. Escuchas el sonido del ascensor, alguien ha pulsado desde dentro y las puertas comienzan a cerrarse. Corres. Ni siquiera sabes porque, solo rezas porque no sea una nueva decepción la que te encuentres dentro de ese ascensor. Ya lo estas alcanzando, pero las puertas ya están cerradas. Golpeas con fuerza en el metal y dejas escapar una débil gota de lluvia para que recorra los senderos de tu mejilla.

Pero entonces la puerta se abre. Y abriendo tus ojos verdes crees perder el conocimiento. Las piernas te tiemblan y dejas de sentir tu corazón.

Es él. No hay duda. Su pelo, sus ojos, el abrigo.

Avanza unos pasos hacia ti, parece dudar, y hace que tu pánico aumente.

- Buffy

Abres la boca, pero ningún sonido sale de allí. Has perdido la capacidad de reaccionar, has olvidado como formar palabras. Elevas tu brazo y acaricias su mejilla, cerciorándote de que es real, que no es culpa de la falta de sueño, que esta pasando realmente.

Su mejilla esta tibia, pero la piel es tan suave como la recordabas. Él ha cerrado sus ojos y se deja hacer.

- ¿Cómo? – preguntas incapaz de reaccionar – Sunnydale se hundió

Spike se acerca más a ti, parece tan nervioso como lo estas tu.

- ¿estoy soñando? – vuelves a preguntar incapaz de saber si realmente quieres conocer o no la respuesta.
- No… soy real… todo lo real que puede serlo un vampiro con alma

No importa nada más, tan solo ese instante. Te tiras a sus brazos y le abrazas estrechamente, como jamás antes te has parado ha abrazarle, y notas como él te envuelve también. Y ya no hay dudas. Esta pasando en realidad. No comprendes el como, ni el porque, pero ahora tan solo necesitas sentirle junto a ti.

Te pones de puntillas y unes tus labios a los suyos. Notas como él se sorprende, incluso como se pone tenso, pero es tan solo un instante. Y pronto te corresponde a ese beso. Nunca antes os habéis besado así y solo en ese instante después de casi 247 días notas como aquella parte que se había perdido en ti ha aparecido, haciendo que todo sea perfecto.

Ya no sientes esa sensación de quemazón que duele, después de tanto tiempo vuelves a sentir eso que solo él era capaz de provocarte, haciendo revivir en ese instante cada momento perdido. Sabes que él esta comprendiendo todo lo que sientes, todo lo que has pasado. No hace falta ni una sola palabra, porque ya nada de eso importa.

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Pesadillas (Spuffy, TP)


Titulo: Pesadillas
Pairing: Spuffy (TP)
Autor: Sweety87
Situado después de la séptima temporada.

Los personajes no son míos, pertenecen a Joss Whedon, Mutant Enemy, la W.B, UPN y FOX, o quien sea que tenga ahora sus derechos, y sólo los uso para contar estas historias. Las cuales si me pertenecen, y por las que no persigo ningún fin comercial.






Puedes sentir una vez más como esa oscura garra te oprime el pecho en lo más profundo de tus sueños. A veces no es sencillo despertar, a veces incluso dudas que estés soñando. Cada noche el mismo pensamiento invade tu mente, ¿esta no es acaso la realidad que te mereces por haberte negado a admitir durante tanto tiempo lo que tu latiente corazón te pedía?

Sabes que sueñas, pero no puedes evitar sentir miedo de no despertar, e incluso temes que al abrir tus parpados la realidad sea más dolorosa.

Caminas despacio, entre calles oscuras, y poco a poco todo se torna de rojo, como si estuvieses dentro de un horno enorme. Y en el medio esta él. Con ambas manos ardiendo y repitiendo sin cesar “No es verdad”

Y corres hacía él, gritando como si hubieses perdido toda la cordura en lo que ha durado tu mirada anclada al centro de ese horno ardiente. Y casi notas como se desgarran tus cuerdas vocales lenta y dolorosamente, pero no te importa, quieres salvarle o perecer a su lado. No hay otra solución.

La distancia que os separa va disminuyendo y puedes ver el brillo de sus ojos, quemándote el alma, estiras tu brazo, casi puedes tocarle, pero cada noche, en el mismo instante, cuando notas la yema de sus dedos, la realidad te sacude de golpe, devolviéndote a la cama de ese viejo apartamento de Chicago.

Y aún temblando abrazas tus rodillas dispuesta a sollozar toda la noche, porque después de cada pesadilla, solamente minutos después eres capaz de comprender con total perfección esas palabras que un día te dedicó. “Lo veía todo de nuevo, cada noche, pero siempre hacía algo diferente, más rápido, mas inteligente, docenas de veces, cada noche te salvaba”. Y tu no lo salvaste a él.

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La foto (Spuffy NR -18)


Titulo: La foto
Pairing: Spuffy (NR -18)
Autor: Sweety87

Situado en la sexta temporada.

Los personajes no son míos, pertenecen a Joss Whedon, Mutant Enemy, la W.B, UPN y FOX, o quien sea que tenga ahora sus derechos, y sólo los uso para contar estas historias. Las cuales si me pertenecen, y por las que no persigo ningún fin comercial.



La verdad es que ando poco inspirada últimamente, pero espero que este fic este a la altura y os guste.




Es hora de recoger todo, de cambiar ese ambiente que te trae tantos recuerdos tristes, de eliminar lo relacionado con la magia, para que todo mejore de una vez por todas.

Aún te maldices por haberte guardado el mechero de Spike, y aún sientes como tu piel se eriza al recordar como él introdujo su mano en el bolsillo de tu pantalón para recuperarlo.

Es el turno del cuarto de Dawn. Tiene la cama sin hacer, como de costumbre, y un montón de ropa sobre la silla del escritorio. Suspiras y comienzas a recoger. Metes la mano por debajo de la cama y sacas un montón de papeles viejos, apuntes de álgebra, y algunas fotos que se han debido caer de la cama. Despacio observas las fotografías y no puedes evitar sonreír al ver lo alegre que parece Dawn en ellas, incluso sales tú en una de las fotos, sonriendo mientras señalas un pastel de manzana absolutamente horrible. No obstante, la última foto te deja noqueada. Pestañeas y par de veces y la vuelves a mirar, mientras notas como algo dentro de ti quiere escapar.

La fotografía muestra a Dawn, con una sonrisa de oreja a oreja mientras mira fijamente a ese vampiro rubio que tantas veces has deseado… eres incapaz de terminar la frase. Vuelves a suspirar hondo y acaricias el rostro de Spike con una ternura que jamás has demostrado cuando el esta presente. Te permites perderte unos instantes en esos ojos que en silencio te maravillan y después desvías tu mirada hacia sus labios, que esbozan ese puchero que sin que nadie lo sepa te vuelve completamente loca. No sabes muy bien porque pero las ganas de besarle se acumulan en tu pecho, y te sientes absolutamente idiota, pero por un instante no te importa. Cierras los ojos y besas el papel, dispuesta a dejar volar tu imaginación.

Y apenas han pasado unos instantes cuando escuchas a la perfección como la puerta se abre, pero aun así prefieres no abrir los ojos y pensar que esos ruidos son imaginaciones tuyas, que no es probable que nadie te haya encontrado en una situación tan ridícula.

- Vaya luv… no sabía que después de nuestros encuentros aún te quedaban tantas ganas.

Y sientes como tu cara empieza a desprender calor, ¿Por qué ha tenido que pillarte precisamente él?

- ¿Qué haces aquí? – preguntas intentando ocultar la fotografía detrás de tu espalda.
- Venía a hacer las paces – responde avanzando hacia ti con esa sonrisa seductora que tanto odias y deseas a la vez- antes no tuvimos una gran despedida… no hace falta más que verte ahora.

Su dedo índice señala tu espalda y te ruborizas aún más.

- Yo… ¿Por qué no te marchas? – sueltas intentando sonar maleducada.

Pero sabes que no lo hará, de hecho ahora se acerca aún más a ti e intenta arrebatarte la fotografía. Él es ágil, pero tú eres la cazadora, y la retiras de su alcance.

- Ni lo intentes- susurras amenazante.

Esa advertencia hace que él se encienda aún más, y sacando la lengua provocativamente intenta de nuevo arrebatarte ese papel, pero vuelve a fallar, no obstante un tercer intento aún más rápido que los anteriores te pilla desprevenida consiguiendo así que el vampiro rubio te arrebata esa fotografía.

Y al mirar su contenido ves como sonríe y desearías mandar tus dudas a paseo, pero no puedes, no debes. Tragas saliva y buscas una excusa para deshacerte de él.

- Si tantas ganas tenías – susurra sin dejar de sonreír mientras pasa su mano por tu cintura- solo tenias que haberlo dicho.

Por unos instantes pierdes el norte, y te sientes débil. Pero pestañeas con fuerza y sueltas:

- Márchate Spike, ahora.
- ¿Y si no quiero? – pregunta estrechándote aún mas contra él.- Pídelo cazadora, y te daré cualquier cosa que quieras.

Te resistes a mirarle a los ojos, sabes que no podrías mantenerte firme si lo hicieses. Pero antes de que puedas reaccionar, él te inclina hacia atrás, dejando tu cuello libre y desnudo, y te besa ahí precisamente, haciendo que tu piel sienta la necesidad de chillar, y sin pararte a recapacitar ni un instante más, te lanzas a su boca, pero él se retira en el último instante haciéndote sufrir un poquito más.

- Pídemelo.

Miras sus zafiros y agachas la mirada. No puedes pedirlo mientras le miras. No puedes.

- Bésame.

Apenas es un susurró pero él no necesita nada más. Besa tu boca y debora tus labios. Sin dudar respondes ese beso con pasión, anhelabas ese beso, ese contacto. Te morías de ganas. Puedes sentir como te vas excitando bajo sus caricias. Despacio, muy lentamente le quitas el abrigo de cuero y te deleitas tocando esos musculosos brazos que tantas veces te han levantado hasta el cielo. No puedes parar, ya nada puede detenerte, le quitas la camiseta negra y te pierdes observando la cuadricula perfecta de su abdomen, le acaricias y subes lentamente, deteniéndote en esos pectorales de ensueño. Él tampoco se ha detenido, la parte superior de tu tronco ya esta completamente desnuda. Acaricia tus pechos, deteniéndose en la cúspide de estos, haciendo que tu necesidad aumente al compás de sus caricias.

Te levanta y te tumba en la desecha cama, y se sitúa encima, haciéndote notar como sus pantalones ya son demasiado estrechos. Te besa en la barbilla y muerde tu labio inferior. Con los ojos abiertos casi parece suplicarte que actúes, y tú no estas para seguir haciéndote la inocente. Ruedas y te sitúas encima del vampiro. Mientras besas su abdomen desabrochas el botón y la cremallera de su pantalón e introduces tu mano dentro. Haciendo que Spike reaccione con un gemido.

Cierras los ojos y comienzas a masturbarle, primero muy despacio, y aumentando el ritmo. Sus gemidos te excitan demasiado, y piensas que te vas a desmayar, pero sabes que él no dejaría que eso ocurriese, no sin que él hubiese actuado primero.

Cambian las tornas y ahora es él el que trabaja, mientras se deleita observando las caras que pones a la vez que él toca tu intimidad. Jamás has deseado a nadie tanto, y eso te hace sentir culpable, pero mientras le tienes tan cerca no puedes parar, desearías pedirle que se quedase siempre ahí, contigo, pero ese sentimiento se clava dentro de tu corazón haciéndote sentir culpable. Él es todo lo que deberías odiar, pero ahí te encuentras, otro día más. Entregándolo lo más oculto de ti y haciendo cosas que jamás has hecho ni hubieses hecho con ningún otro.

Y entonces te vuelve a tumbar, apoyando delicadamente tu cabeza en la almohada a la vez que te besa tiernamente en los labios, y se sitúa entre tus piernas. Adentrándose con delicadeza primero. Comenzando una vez más ese baile. Hace tiempo que él te lo dijo, él sabia que querías bailar, pero tú no lo afirmaste, ahora sabes que no quieres dejar de bailar jamás, pero tampoco lo dirás.

Las embestidas son tiernas y profundas y lentamente te va llevando al éxtasis, como tantas otras veces. Tus gemidos van aumentando en intensidad y sabes que eso le pone aún más. El tiempo se ha detenido, nada importa, solo ese instante. Solo tú, solo él.

Y todo termina, haciendo que vuelvas a la realidad de forma brusca. Y toda la necesidad que tenias de él tienes que ocultarla, para que él no note nada, para no ser vulnerable. Te sientes demasiado bien, pero no puedes quedarte tumbada en esa cama, abrazada a él, como una feliz pareja.

Coges tu ropa interior, y mirándole susurras:

- Cuando me haya cambiado quiero que ya estés muy lejos de aquí.

Y una vez más observas como Spike cambia su cara de alegría infinita a una de suma tristeza, y sientes como tu corazón muere un poquito más. Pero no puedes hacer nada. Debes odiarle, es tu némesis… amarle esta mal.

Sales del dormitorio con lágrimas en los ojos. Te consuelas sabiendo que nadie más lo sabrá nunca. Que guardaras el secreto para siempre. Sin embargo, tu corazón se rasga del todo al escuchar el violento portazo de la puerta principal. Se ha marchado y solo en ese instante en la soledad de tu cuarto, puedes amarle sin ocultarlo, pero solo te lo permites un instante. Porque sigues pensando que esta mal.

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Un nuevo trabajito


Cancioncita y banner :)


"Veras a mi lo que me va es tumbarte en el suelo
Para decir con la mirada lo que con mi voz no puedo"

(Cosas que suenan a... de Maldita Nerea)




Y bueno, sigo mis ensayos con los banners :)



Quizas algún día me haga experta jejejejeje


Sweety

La Nana (Spru, TP)


Titulo: La Nana

Pairing:Spru

Autor: Sweety87 // Sweety_89 en LJ

Los personajes no son míos, pertenecen a Joss Whedon, Mutant Enemy, la W.B, UPN y FOX, o quien sea que tenga ahora sus derechos, y sólo los uso para contar estas historias. Las cuales si me pertenecen, y por las que no persigo ningún fin comercial.


Quiero dedicarle este fic, en especial a Demonio, ella ya sabe por que




La noche ya ha terminado, y en algún lugar Drusilla escucha a la perfección como llora un bebé, pidiendo que su madre le alimente. Odia ese bebé, odia ese sonido. Cierra los ojos con fuerza y se tapa los oídos, mientras se balancea en una esquina del cuarto adoselado, al son de una melodía que solo ella puede escuchar, y que sale de los labios de la mujer que recoge al bebé de la cuna.

Spike entra en el dormitorio después de una noche de caza, de nuevo en solitario. Sabe perfectamente donde se encontrará a Dru, pero como cada amanecer se preocupa al verla sentada en esa esquina, cubriéndose la cara con los brazos. Pero nada hará que Dru se levante de esa esquina, no hasta que llegué el nuevo sol de mediodía, no hasta que Spike se quede dormido.

Pero aún así, el vampiro rubio repite el itinerario, intenta varias veces levantarla de esa esquina, la dice dulces palabras, la promete suculentas recompensas, pero acaba dándose por vencido, esa noche tampoco la moverá.

Se acuesta en la cama, desnudo, intentando a la desesperada seducirla, y que ella desee una noche de sexo salvaje, como tantas veces antes lo han hecho. Pero Dru ni se inmuta, ni siquiera lo mira, sus sentidos están ocupados totalmente, pues sigue escuchando esas lágrimas de bebé, y de fondo esa horrible y tierna nana que su madre le canta para que se calle. Día tras día ese cantar, noche tras noche ese presentimiento. Nada le saca esas lágrimas de la cabeza, nada parece conseguir que se olvide del nombre de esa criatura cuya existencia despierta un sentimiento que la vampira jamás había vivido con anterioridad. Ese bebé tiene apenas 10 días, pero se ha convertido en el rival de Drusilla desde la primera vez que escuchó su llanto.

Pero ese amanecer pasa algo inusual, algo que Spike jamás llegaría a comprender, aunque lo intentase. El dormitorio esta igual que siempre, y él descansa sobre la cama como tantos otros días, no puede conciliar el sueño, pero tiene los ojos cerrados. Algo ha cambiado en ese dormitorio, Drusilla ha variado su posición. Sigue balanceándose enérgicamente mientras en esta ocasión tararea una nana triste y cruel, a la vez que solloza. Y Spike lo escucha todo.

El miedo invade su corazón muerto y sin dudarlo salta de la cama y se abalanza contra su princesa, dispuesto a descubrir la causa de su dolor, dispuesto a matar a quien haga falta.

La observa con delicadeza, mientras retira el pelo de su cara. Le duelen esas lágrimas perladas que recorren su cara, por eso se deshace de ella con el pulgar. La besa en la frente, esperando que el contacto de sus labios la reconforte. Pero ella no reacciona.

- Dru, nena… ¿Qué te ocurre?

La vampiro sigue pérdida en su mente, en si misma, solo tararea.

- “Madre, que hermosa noche… cuantas estrellas”

Spike se asusta aun más si cabe, y la agita un poco, intentando que vuelva al mundo del que él es parte, pero Drusilla esta absorta mirando al infinito. Mirando como el bebé se duerme en brazos de su madre, que sigue canta esa dulce nana que Dru se sabe de memoria. Por eso, la joven vampira se esfuerza aún más, para que su propia melodía opaque la dulce canción de la madre del bebé.

- “Ábreme la ventana que quiero verlas”- sigue tarareando - “no, hija mía que estas enferma”

Y de pronto, abre los ojos con violencia y observa como Spike la mira aterrado.

- Se ha dormido – dice ella con pesar – no escuchó mi canción… pero si la de ella… y ahora duerme… y la odio.
- ¿Qué ocurre, pet? – susurra el vampiro rubio acariciándola la mejilla.

Pero Dru no contesta, se acurruca en el pecho de su caballero de negra armadura y se deja abrazar.

- Me da miedo, Spike, sus ojos… no quiero que crezca… no quiero que la señorita Edith juegue con ella… no quiero que tu la mires – Drusilla vuelve a sollozar - no quiero que ella te toque.
- No mi vida –asegura Spike meciéndola como si su princesa fuese en realidad un bebé- nada hará que yo aparte mi mirada de ti, nadie podría alejarme de ti, jamás.
- ¿Lo harás?- pregunta dubitativa mientras abre mucho los ojos- ¿La mataras por tu princesa?

Spike asiente sin dudarlo, y la coge en brazos. Satisfecho de por fin levantarla de esa esquina, y la tumba en la cama con delicadeza, dispuesto a amarla, para que ella no llore más, para que se sienta querida, y para que olvide ese bebé, que Spike aún no conoce, pero que si fuese necesario mataría de un solo mordisco.


En la otra punta del planeta, una mujer prepara el desayuno, mientras su marido la besa en la cara.

- ¿Ya se ha calmado?
- Oh si, Buffy es una niña muy buena.

Unas tonterias que me apetecia publicar...


Dejo por aqui unas tonterias que hice hace algunos días...




Ainsss me gusta mucho esa escena... y la que viene ahora tambien, me encanta!






Sweety

Tocada


Dame el tiempo que no te haga falta
Prometo invertirlo en caricias en tu espalda.


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El día de San Valentín (Spuffy, TP)


Titulo: San Valentín
Pairing: Spuffy
Situado en la septima temporada.

Los personajes no son míos, pertenecen a Joss Whedon, Mutant Enemy, la W.B, UPN y FOX, o quien sea que tenga ahora sus derechos, y sólo los uso para contar estas historias. Las cuales si me pertenecen, y por las que no persigo ningún fin comercial.





Buffy ponía delicadamente máscara de pestañas en sus ojos. No sabia como se había dejado liar por Xander, pero allí estaba ella, escondiendo todas sus preocupaciones debajo de una capa de maquillaje.

En la cama yacía un vestido marrón oscuro que Willow había elegido cuidadosamente la noche anterior, después de todo Buffy no tenia una cita desde hacia siglos.

Deslizó las medias por sus blancas piernas, y se enfundó en el hermoso vestido que resaltaba la forma de sus caderas. Completó el estilo con unos elegantes zapatos de tacón negros, que estilizaron, si se podía aun más, su delicada figura.

La puerta del dormitorio se abrió bruscamente dejando entra una marea de color negro y rubio platino.

- Buffy, hay un imbecil abajo que dices que te… - Spike se calló de golpe al observar a la joven. Carraspeó y termino la frase – espera, en la puerta.

Casi maravillado la recorrió lentamente con la mirada, deleitándose en las piernas, la cintura, el escote del vestido, y el cuello, visible al completo por el recogido que llevaba la cazadora. Si ya de por si Buffy era la mujer más hermosa que él había conocido, hoy superaba aun más esa idea. Era un ángel.

- Estas preciosa, luv- musitó saliendo de su aturdimiento.

Buffy se sonrojó, en sus planes no entraba el encontrarse con Spike antes de su cita.

Silencio.

- No sabia que tenías una cita – susurró Spike rompiendo el silencio, notablemente dolido.
- Cosas de Xander, pensó que me vendría bien despejarme – soltó dejando detrás de su oreja un mechón rebelde de su pelo rubio.
- Pues si no te hace gracias el plan, podrías quedarte en casa - repuso el vampiro entrando un poco mas en el dormitorio – según pone en la programación hoy echan un capitulo doble de Pasiones.

La cazadora agachó la mirada. Los ojos azules cristalinos de Spike la observaban profundamente y sabía que si aguantaba ese contacto visual acabaría cediendo a lo que el vampiro la pedía.

- tengo que irme – repuso ella – no quiero hacerle esperar en exceso.
Spike asintió y se separó del marco de la puerta, para dejarla pasar.

- Tampoco esperaba que te quedaras conmigo- murmuró entre dientes – no siendo el día que es hoy
- Spike – dijo ella intentando excusarse – no salgo con él porque esté enamorada, de hecho ni le conozco.

Sin embargo esa excusa no le sirvió al vampiro, que negó con la cabeza.

- No le conoces… pero te vas a pasar con él este día.

Cabizbajo, el vampiro salio del dormitorio y desapareció por el pasillo, dejando a Buffy con una extraña mezcla de sentimientos que le amargaron la boca.



Cuando la cazadora bajó las escaleras, divisó a Spike sentado en el sofá, con el mando de la televisión en las manos, intentó que sus miradas se encontrasen pero cuando él reconoció su olor, desvió la dirección de sus ojos hacia el cenicero que yacía en la mesita. Buffy suspiró y caminó hacia la puerta.

Afuera, un joven de aspecto gallardo la esperaba. Tenía el pelo cobrizo y los ojos oscuros. Era muy guapo.

- Vaya- comentó él muchacho de forma cortés – Xander se quedó corto diciendo lo que guapa que eras
- Gracias – soltó ella irritada - ¿nos vamos?

El joven asintió.

Caminaron apenas cien metros cuando Buffy se detuvo.

- ¿Ocurre algo, guapa? – preguntó el muchacho.
- No… bueno… si – afirmó abriendo mucho los ojos.



Spike se acomodó un poco más en el sofá, Pasiones estaba realmente interesante. Leandro le había confesado a Jennifer que había dado en adopción al niño que habían engendrado. Pero la atención del vampiro se desvió cuando escucho el sonido de la puerta. Segundos después, Buffy entraba al salón.

- Nena… ¿Qué haces aquí? – preguntó asombrado
- Le han llamado… su madre… al parecer le ha dado un cólico al riñón- musitó.

El vampiro sabía que Buffy mentía, pero lo dejo pasar, se quedó callado, mirándola mientras ella se quitaba el abrigo.

- Esto… - dijo ella rompiendo el silencio - ¿sigue pendiente el plan de ver pasiones?
- Siempre que tu quieras, luv – habló el con una hermosa sonrisa en los labios.

Buffy se sentó en el sofá, en la punta contraria a donde Spike reposaba, y aturdida fijó su atención en el televisor.

- Supongo que esto no se equipara a la cena que tenías pensada con el imbe… con el tío ese – soltó Spike rompiendo la tensión que reinaba en el ambiente.
- Bueno… no…
- Tengo una barrita de chocolate, ¿quieres? – dijo el vampiro tendiendo la chocolatina.

La cazadora sonrió y la aceptó.

- Siento que tu cita no haya ido bien… bueno… en realidad no lo siento… me alegro – repuso con una sonrisa traviesa en los labios, que Buffy respondió con otra sonrisa.
- Yo tampoco lo siento – dijo ella

Spike abrió los ojos hasta el infinito, y en un impulso que salió de su corazón sin pasar antes por su cabeza se acercó a ella, y con sus labios buscó su boca. Y ella no se retiró.

Apenas sus labios se estaban rozando cuando la puerta de la casa Summers se volvió a abrir, haciendo que se separasen de golpe sin culminar ese beso.

- Buffy Anne Summers, ¿SE PUEDE SABER DESDE CUANDO ESTAS ENAMORADA DE OTRO? ¿Y PORQUE YO NO ME HE ENTERADO? – repuso Xander chillando desde la entrada, con notable enfado
- Uy – dejó escapar ella de la boca, y sin decir nada más, salió escopetada del salón en busca de Xander.

En la televisión Leandro le confesaba a Jennifer que la seguía amando, pero que jamás renunciaría a su fortuna, por lo que su amor era imposible, sin embargo Spike no prestaba atención. Nada se equiparaba a lo que había sucedido en ese salón, esa noche de 14 de Febrero.